{6.15 A.M, Suena "Fall for you".}
Puto despertador, si es sábado, para qué suenas? Y por qué con esta canción?
{Media vuelta, cierro los ojos}
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{7.32 A.M, no hay manera}
No hay galletas, no hay cereales.. Por no haber no hay ni a quien quejarse, dónde están todos? Bajemos a la panadería, a por una napolitana, por ejemplo. En pijama mismamente, a estás horas..?
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Veo una persona mayor allí a lo lejos, madre mía que vergüenza. Pijama, chancletas, no muy buena cara precisamente. Me mira, se me acerca.
-A tu edad mis ojos eran verdes. Sabes? Todos tenemos esa prenda favorita que tanto nos ponemos, esa que acaba envejeciendo más deprisa que ninguna, a la que se le va el color de tanto lavarla. Era una camiseta preciosa, color azul celeste repleta de lentejuelas que brillaban como si tuvieran luz propia cada vez que me la ponía era genial, me gustaba la que más, era mi favorita.
En cambio, mis ojos eran la "prenda" favorita de otra persona. Conseguía ponérsela sin cesar, un segundo bastaba para poner mi mirada en el. Al principio esta mirada resplandecía, brillaba, expulsaba ingenuidad, amor..
Con los años, como de costumbre pasa, tras la calma no tardó mucho en llegar la tempestad, los días de lluvia, y con todo esto, los lavados. Los lavados que me hacían pasar días y días en la cama, llorando. Se desgastaron, totalmente. Mis ojos terminaron con su color, totalmente apagados, tan oscuros.. Aquellos ojos verdes saltones a penas habían pasado a ser unos ojos marrones verdosos. Tirando a marrones.
Mi camiseta era totalmente gris, y la mayoría de las lentejuelas se las había arrancado la lavadora y la tiré. Me compré otra que pasó a ser mi favorita y la olvidé.
El también, repuso su lugar con unos ojos azules que ahora lo acompañan a su lado. Y por así decirlo, olvido su prenda favorita y sustituyó lo "viejo" por algo mejor.
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Entonces, por primera ocasión durante la conversación, la miré a los ojos cuando me dí cuenta de que sus ojos eran verdes. Pero no cualquier verde, un verde encendido, precioso. Aquellos ojos eran geniales, pero no le veía sentido a nada de lo que me había contado. Por lo tanto, se lo pregunté.
-Tus ojos pueden apagarse unos días, quizá una semanas o meses. Lo que diferencia un objeto de una persona es exactamente esto, que nadie puede conseguir estropear, borrar o descolorar una persona, nadie puede cansarse y tirarla a la basura. Puedes llorar meses y ver tus ojos apagados, cansarte, y rehacerlo todo, brillar de nuevo y que tus ojos sean del color que de verdad se merecen ser. Y no te preocupes, si alguien es lo suficientemente estúpido para cansarse y buscarse la mirada de otra. Encontrarás a la persona a la que de verdad le gusten tus ojos y sean sus favoritos para siempre, y entonces no habrá lavados ni lágrimas. Es ley de vida, tu mirada ha sido creada para ser favorita, pero de alguien en particular. No lastimes a alguien para quien no lo es, es sinónimo de que no era el indicado. Al fin acabo tu mirada no puede ser la favorita de todos, la es únicamente para el indicado.
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