miércoles, 31 de octubre de 2012

Hasta siempre compañero.

No creo en los caminos compartidos.
He escuchado muchas veces que cada uno sigue su camino, a veces difícil otras veces más ligero.
He escuchado otras tantas veces que hay personas que te acompañan durante el camino de la vida; el problema de esto es que es una frase que crea confusiones.
Que significa en una situación normal acompañar? Acompañar a un amigo a casa por ejemplo?
A caso lo acompañas y te quedas con él? No. Después sigues el camino hacía tu casa, verdad?
O quizás tu casa no esté siguiendo el camino de tu amigo. Sin embargo en esos casos tienes que dar media vuelta, deshacer el camino que hiciste y retomar tu camino que queda mas atrás que el de tu amigo.
Un día por ti otro día por mi. Una noche un amigo te acompaña a casa de la misma manera que este mismo chico podría acompañarte unos meses durante tu camino en la vida. Y viceversa. 
No nos confundamos, sigamos el ejemplo.
Imaginemos que este amigo que nos acompaña a casa, decide quedarse en ella contigo. Una elección mutua.
Acaso te acompañará mañana otro amigo y se instalará allí también? Estepciones aparte, no sería lo normal.
Un único amigo dormirá junto a ti, ni dos ni tres. Cualquier amigo? Cómo saber cual es el indicado? No vas a meter en tu casa a cualquiera para siempre verdad?
Para la seguridad de que la persona que eliges sea la correcta, muchos amigos deberán acompañarte un rato durante tu camino. Como el camino a casa.
Hasta que llegue uno al que quieras sin viaje de vuelta, sin que sea un simple cualquiera que te acompaña a tu hogar una noche oscura. Este amigo que tras acompañarte a ti no se dará media vuelta ni seguirá adelante a su casa, si no que compartiréis la misma.
Solo entonces creerás en los caminos compartidos. Hasta entonces, me pregunto cuantos amigos tendrán que acompañarme con despedida.
Los que hagan falta, un amigo con vuelta a su casa es una oportunidad descartada. Uno menos en el gran callejón lleno de amigos. 
En el cual al final no buscas un amigo más, si no un compañero de viaje permanente. Y ese compañero no es cualquiera.





sábado, 6 de octubre de 2012

OO

{6.15 A.M, Suena "Fall for you".}
Puto despertador, si es sábado, para qué suenas? Y por qué con esta canción?
{Media vuelta, cierro los ojos}
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{7.32 A.M, no hay manera}
No hay galletas, no hay cereales.. Por no haber no hay ni a quien quejarse, dónde están todos? Bajemos a la panadería, a por una napolitana, por ejemplo. En pijama mismamente, a estás horas..?
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Veo una persona mayor allí a lo lejos, madre mía que vergüenza. Pijama, chancletas, no muy buena cara precisamente. Me mira, se me acerca.
-A tu edad mis ojos eran verdes. Sabes? Todos tenemos esa prenda favorita que tanto nos ponemos, esa que acaba envejeciendo más deprisa que ninguna, a la que se le va el color de tanto lavarla. Era una camiseta preciosa, color azul celeste repleta de lentejuelas que brillaban como si tuvieran luz propia cada vez que me la ponía era genial, me gustaba la que más, era mi favorita.
En cambio, mis ojos eran la "prenda" favorita de otra persona. Conseguía ponérsela sin cesar, un segundo bastaba para poner mi mirada en el. Al principio esta mirada resplandecía, brillaba, expulsaba ingenuidad, amor..
Con los años, como de costumbre pasa, tras la calma no tardó mucho en llegar la tempestad, los días de lluvia, y con todo esto, los lavados. Los lavados que me hacían pasar días y días en la cama, llorando. Se desgastaron, totalmente. Mis ojos terminaron con su color, totalmente apagados, tan oscuros.. Aquellos ojos verdes saltones a penas habían pasado a ser unos ojos marrones verdosos. Tirando a marrones.
Mi camiseta era totalmente gris, y la mayoría de las lentejuelas se las había arrancado la lavadora y la tiré. Me compré otra que pasó a ser mi favorita y la olvidé.
El también, repuso su lugar con unos ojos azules que ahora lo acompañan a su lado. Y por así decirlo, olvido su prenda favorita y sustituyó lo "viejo" por algo mejor.

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Entonces, por primera ocasión durante la conversación, la miré a los ojos cuando me dí cuenta de que sus ojos eran verdes. Pero no cualquier verde, un verde encendido, precioso. Aquellos ojos eran geniales, pero no le veía sentido a nada de lo que me había contado. Por lo tanto, se lo pregunté.

-Tus ojos pueden apagarse unos días, quizá una semanas o meses. Lo que diferencia un objeto de una persona es exactamente esto, que nadie puede conseguir estropear, borrar o descolorar una persona, nadie puede cansarse y tirarla a la basura. Puedes llorar meses y ver tus ojos apagados, cansarte, y rehacerlo todo, brillar de nuevo y que tus ojos sean del color que de verdad se merecen ser. Y no te preocupes, si alguien es lo suficientemente estúpido para cansarse y buscarse la mirada de otra. Encontrarás a la persona a la que de verdad le gusten tus ojos y sean sus favoritos para siempre, y entonces  no habrá lavados ni lágrimas. Es ley de vida, tu mirada ha sido creada para ser favorita, pero de alguien en particular. No lastimes a alguien para quien no lo es, es sinónimo de que no era el indicado. Al fin acabo tu mirada no puede ser la favorita de todos, la es únicamente para el indicado.

lunes, 1 de octubre de 2012

Al borde de la glória

Dos años.
En estos dos años he estado tan cerca, tan al borde de la gloría tantas veces..
Qué es la gloría? Ni idea. Ni siquiera lo supe cuando la tuve, la veo ahora que es cuando más lejos la siento.
Cuantas veces has vuelto, te has ido, te as quedado, cuantas?
Es difícil asumir que esta no es una más, y que con el tiempo no volverás. O quizá si sea otra de esas veces, pero sinceramente, no lo creo. Las cosas cambian, y esto lo ha hecho. 
El borde de la gloría era conocer a todas esas chicas que odiaba, y que me dijeras que no pasa nada, que tu me queriass a mi.
Era sorprenderme cada vez que pasaba por tu casa, tenías un millón de fundas para tu cama.
Que prefieres los sábados que los domingos, que los domingos no sirven para nada y que además el tren es más caro.
Que es un gran recuerdo de tu abuelo, esa vieja cámara de fotos que tienes en tu cuarto, que a mi me gusta mucho.
Que tu prenda favorita es ninguna.
No puedas dormir sin doblar una pierna y sin apoyarte a la pared.
Que por ti, te alimentarías a pipas, y que comprar en Donosti es muy caro.
Prefieres jugar a la Oca que al parchís, porque la partida es mas corta y porque de puente a puente tiro porque me caigo de repente.
Odiar la arena y que me vaya de campamento.
Los iglus de arena no son posibles, pero serían lo mejor.
Como tu dices tu pelo es muy raro, y hace cosas raras cuando quiere.
Y que lo mejor es que no haya barra, para que así me agarre a tu espalda.
Cortar jamón no es tu fuerte y tienes unos dibujos animados que siempre me dices que vea porque son el recuerdo de tu infancia. 
Se que te gustaba visitar a la abuela, a pesar de nuestras discusiones con la lampara, con el "no me hables que así no me concentro", mejor todo "emplan peli".
Metes las faltas de ortografía del copón, y siempre he preferido que te pienses las cosas antes de escribirlas, y no pedir perdón sin razón.
Que te gustan mis historias, y mejor el pelo ondulado que liso, y que todo se arregla con un moño de esos que me quedan "muy bien".
Que no, kalise para todos no, tu quieres kalise para mi. Y odias que te deje por whatsapp con ganas de más. 
Y sobre todo sé y recuerdo tu memoria de pez.
Y el miedo a que tu olvides lo que es estar al borde de la gloria. Que olvides todo lo que conocías sobre mi. Que esto no pase es la única esperanza que tengo para que vuelvas a estar junto a mi.
Es todo esto lo que nos llevo a estar tan al borde de la gloría no?