Pasan los días aburridos, monótonos, rutinarios.. Lo mismo de siempre. Y de pronto aparece alguien que rompe con todo. Alguien que rompe tus esquemas por completo y te promete ser diferente. Por supuesto te ilusionas, nada más bonito que la ilusión, por cierto. Te despiertas con una sonrisa sabiendo que esos días tan aburridos y monótonos han terminado. Que ha llegado ese momento en que todo cambia, todo brilla de forma diferente. Ese alguien comienza a revolucionarlo todo, a ponerlo todo patas arriba en tu vida. Y te gusta, pero no es que simplemente te guste, es que, te das cuenta de que es lo que necesitabas realmente. Necesitabas a esa persona que ahora mismo lo es todo. Que lo da todo y por quien darías todo. Pero... a medida que va pasando el tiempo, que van pasando los días esa ilusión se desvanece. No sabes ni como ni porque ni sabes muy bien como arreglarlo pero se ha esfumado, las promesas ya no son nada, las sonrisas ya parecen muy lejanas, la revolución se calma y tu te despiertas. Te despiertas, sabiendo que los días aburridos y monótonos han vuelto. Aunque quizá, no sean tan aburridos, ¿No? Quizá justamente sea ese el momento en el que debas levantarte y aprender de tus errores. Quizá sea el momento de cambiarlo todo. La vida es un continuo va y ven de sentimientos, la vida es una lucha de contrarios, el amor, el odio, la felicidad la tristeza.. Pero en realidad eso es lo que da sentido a todo esto, ¿No? Si nunca hiciese frío no sabríamos lo que es el calor. Al igual que no nos divertiríamos si no hubiese aburrimiento. Nuestra tarea es saber sacar la mejor parte de cada cosa. Es llevarnos lo mas importante en esa lucha de contrarios. Saber apreciar lo que hay detrás de cada sonrisa, de cada problema o de cada sentimiento. Yo creo que en la vida no siempre es bien o mal, mejor o peor.. También hay que aprender a ver los pequeños detalles, apreciar los pequeños detalles de cada cosa. Que a veces sinceramente es lo más importante y casi siempre nos olvidamos.
-SEMBRANDO EL PÁNICO-